Thursday, May 19, 2016

EL PSOE, A CINCO MESES DE SUS PEORES RESULTADOS

Pedro Sánchez, abanderado del PSOE, se presenta como alternativa de izquierda. Ahora, su poderosa rival en la sombra, Susana Díaz, le exige que gane y en “una semana” sea presidente, como el Felipe González de los 80. Todo esto, en una campaña de un mes, ante el escrutinio de unos ciudadanos que, hace seis meses, desahució las mayorías absolutas y el bipartidismo. El PSOE parece ir más delante de lo que aparenta la realidad.  El 26-J se confirmará si los deseos socialistas se avienen, o no, a la nueva realidad multipartidista de la política española.



Las elecciones: ¿un plebiscito?

El PSOE no se recupera del impacto de los ciudadanos de cargarse el bipartidismo. A cinco meses del 20-D, Pedro Sánchez define la repetición de las elecciones, 26-J, como un plebiscito entre el PSOE y el PP: Sí o No al cambio. Un discurso que intenta superar a la nueva realidad multipartidista.

Un tercio de los ciudadanos (33,8%) optó por no votar al PP y el PSOE, luego de ocho años de crisis económica y políticas de austeridad. Los recortes sociales y reformas estructurales del gobierno socialista de Zapatero consiguieron 5,2 millones de españoles sin trabajo (22,8%) en diciembre de 2011 y que el  gobierno conservador de Rajoy profundizó, elevando a 6,2 millones (27,1%) de desocupados, en el primer trimestre de 2013. Su gobierno acaba con 4,8 millones de parados (21%), según cifras del INE del primer trimestre de 2016. 

Estos indicadores sintetizan lo que sucede a la vida de millones de españoles empobrecidos y que en parte explican el rechazo al bipartidismo del PSOE-PP que en 2008 les votó el 83,81% de ciudadanos y que en 2015 han recibido el 50,73% de los votos.

En ese lapso, el PSOE perdió la mitad de los votos y 79 diputados; más todavía, el PSOE registró el pasado 20-D el peor resultado electoral en los 38 años de democracia.  En ocho años de crisis, el PSOE no se ha presentado como partido unido, sus liderazgos han carecido de fortaleza, y la estrategia confusa, sino irreconocible.

“PSOE si no sale a ganar, no es el PSOE”…

En julio se cumplen dos años de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE y su  desempeño no ha logrado cohesionar al partido. Las disputas de poder se sienten, especialmente si las expresa la lideresa andaluza, Susana Díaz, apoyada por la mayoría de los barones territoriales y la simpatía de la “vieja guardia”.

Una vez fracasada las negociaciones para formar gobierno, Díaz mostró los límites de Sánchez, sentenció: “con 90 escaños y un Congreso de derechas es imposible formar gobierno” y acabó diciendo: “estos cuatro meses deben quedar en el olvido”.

Como una manera de transmitir unidad, Sánchez le pidió a  Susana Díaz que hiciera la presentación de su candidatura ante el Comité federal. Una oportunidad que Díaz no se desaprovechó: “El día que el PSOE no salga a ganar, no será el PSOE, será otra cosa”, soltó. 

 … la exigencia de Susana Díaz

Díaz le exigía la victoria: “para que el PSOE gobierne tiene que ganar las elecciones y si ganamos con Pedro Sánchez, será presidente en una semana”. Por lo tanto, el triunfo tiene que ser amplio de modo que la negociación sea mínima para formar gobierno en días.

Un deseo triunfador, pero envenenado, porque el marcador que pone Díaz a Sánchez implica que los ciudadanos revivan el bipartidismo a seis meses que lo desahuciaran, algo muy improbable. Y si no se consigue el objetivo, Sánchez difícilmente podría mantenerse como secretario general.

Pero, el candidato sigue la pauta: presenta un “gabinete en la sombra”, una figura propia en países con bipartidismo, como el británico; designa personas experimentadas de las administraciones de González y Zapatero y profesionales de diversos ámbitos de la política, de la europea a la local.  Así busca dar cohesión al PSOE, una imagen solvente y de respaldo a la idea de cambio.

La incoherencia de Sánchez

Sánchez se presenta como el abanderado del cambio de izquierda, lo hace evocando a Adolfo Suárez, icono del centrismo español,  e integrando una gama transversal de intereses. Sus límites, o “líneas rojas”, los sitúa en la derecha conservadora de Rajoy y en lo que comienza a llamar “la extrema izquierda” de Iglesias (Podemos) y Garzón (IU)

Los esfuerzos de Sánchez se debilitan cuando surgen iniciativas como la Partit Socialista del País Valencià-PSOE, que gobierna la Comunidad valenciana en coalición con Compromis y el apoyo parlamentario de Podemos. Su presidente, Ximo Puig, propuso listas conjuntas con la izquierda para el senado, pero fue rechazada en el acto por Sánchez.

El pacto propuesto habría significado, muy probablemente, dejar en minoría al PP en el senado, clave precisamente para reformar el senado y convertirlo en una cámara territorial, uno de los objetivos principales en su política territorial, a la que el PP se opone. Sánchez presenta problemas para viabilizar su alternativa de cambio.

PSOE: ¿alternativa o problema?

¿Por qué Pedro Sánchez descarta, sin discusión, una alternativa que podría significarle un acuerdo con Unidos Podemos (la alianza Podemos-IU) en un asunto importante de su política, y abrir posibles acuerdos para una investidura en caso que fracasara en revivir el bipartidismo?

Una incógnita que abre otra: ¿Pedro Sánchez no tiene margen para pactar hacia su izquierda, pues si lo hiciera  sería fracturar el PSOE o el comienzo del fin de su ascenso político?  Lo que se va despejando es que el problema de fondo está en el PSOE, que  aclare sus proyectos y decidir con quienes establece alianzas: con las izquierdas o las derechas.  

Friday, May 13, 2016

UN REFRESCO PARA EL DESEMPATE

Cayó el bipartidismo hace cinco meses. Podemos e Izquierda Unida (IU) acuerdan una alianza electoral a diez días de que el Rey Felipe VI convocará a nuevas elecciones para el 26 de junio (26-J). Por primera vez en 38 años, una alianza, a la izquierda del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), podría disputarle el gobierno al Partido Popular (PP). Mariano Rajoy advierte: “asoma una coalición de extremistas radicales, un disolvente de todo lo bueno”; Pablo Iglesias invita: “no entendemos al PSOE como nuestro adversario, sino como aliado” y Pedro Sánchez dice: "no gracias” al convite de Podemos a hacer listas conjuntas para el senado.

Alberto Garzón y Pablo Iglesias escenifican el acuerdo en Plaza Sol (Madrid)

La decepción ciudadana

Los ciudadanos vuelven a las urnas. No hubo caso, los partidos políticos, en 90 días, no  fueron capaces de de formar un gobierno. El vencedor, Mariano Rajoy (PP) ni siquiera lo intentó. El segundo, Pedro Sánchez (PSOE) sí, pero fracasó: la mayoría del Congreso de los Diputados rechazó su investidura basada en un pacto con Albert Rivera (Ciudadanos) y después no pudo doblegar la resistencia de Pablo Iglesias (Podemos) para sumarlo a la votación de un gobierno monocolor.

Sin bipartidismo, el PP y el PSOE, primero y segundo el 20-D, no supieron construir una alianza de gobierno desde el multipartidismo; y ahora todos deberán buscar cómo retransmitir confianzas y convencer a unos ciudadanos decepcionados. Las diversas alternativas políticas, ahora ante la decepción ciudadana, tendrán que mostrar un talante más amable, más dúctil, más persuasivo y convincente, con capacidad de atraer más que de repeler al adversario.   

Una alternativa desde la izquierda

Podemos e Izquierda Unida (IU) han saltado al nuevo escenario electoral. Podemos, en su estreno  en elecciones generales españolas, hace seis meses, optó por mostrar fuerza propia, desdeñando a Izquierda Unida; ahora no titubeó en abrirse y buscarla. IU, perjudicada por la ley electoral (con 923 mil votos eligió 2 diputados), no sin problemas internos, aceptó.

Ambas formaciones en menos de dos semanas suscribieron un acuerdo electoral, con 50 puntos programáticos que enfatiza medidas de “rescate social”. En consultas a sus miembros, el 87,8% de los 23.109 votantes de IU apoyó la alianza y el 10,5% votó en contra; y el 98% de los 144.540 votantes de Podemos ratificaron el acuerdo y el 2% lo rechazó.

Irrumpe la novedad en esta “segunda vuelta electoral”, -inédita en la democracia española- como es la opción de Podemos-IU-confluencias territoriales (Compromis-Podemos, en Valencia; En Comú–Podem, en Cataluña y Las Mareas-Anova, en Galicia) que podría desplazar al PSOE a una tercera posición. Según a los resultados del 20-D, la opción Podemos-IU- confluencias sumarían 500 mil votos más que los obtenidos por el PSOE.

Las reacciones: PP, Ciudadanos y PSOE

La nueva alternativa, cuajada a un mes de iniciarse la campaña, ha provocado que la derecha vuelva a verbalizar el lenguaje del miedo. Rajoy Mariano Rajoy ha advertido que “una alternativa extremista se asoma como un disolvente de todo lo bueno que tenemos: la unidad. la democracia constitucional y nuestro progreso económico”, mientras Albert Rivera concreta: “Podemos se ha quitado la careta y apuesta por el comunismo”, refiriéndose a IU, a la que hasta hace poco consideraban “un tesoro testimonial y decorativo”.

Pedro Sánchez ha encajado mal la iniciativa de Podemos-IU considerando que es una pinza con el PP, sin darse cuenta que la nueva situación sobre los términos de la campaña –que tenderá a polarizarse- es una de las consecuencias del error del PSOE de optar por un pacto con Ciudadanos y esperar el apoyo de Podemos en forma incondicional, como única alternativa de desplazar al PP del gobierno. 

Son las divisiones internas en el PSOE las que bloquean la posibilidad de discutir con Podemos un acuerdo. Las “líneas rojas”, de aquello que está vedado pasar -o negociar- en algunas materias económicas, sociales y territoriales son el resultado de las diferencias que surgen con la “vieja guardia” y en los diferentes territorios de España.

¿Hacia un gobierno progresista?

También, las actitudes del líder de Podemos, Pablo Iglesias, desafiantes, agresivas, especialmente en los meses en que el PSOE tenía la iniciativa para conseguir la investidura,  ensombrecen el panorama. No obstante, la actitud de Iglesias cambia en forma ostensible, coincidiendo con su alianza con IU.

Fija la perspectiva de la coalición con IU y confluencias en formar una alianza de gobierno con el PSOE desde la posición que los ciudadanos decidan: “no entendemos al PSOE como adversario es el PP, sino como aliado” y apela a la reflexión y asumir un sentido común para producir el cambio de gobierno, restarle al PP peso en las instituciones, como en el senado e iniciar una etapa de cambios con nuevas políticas.

La suerte de de la alternativa Podemos-IU-confluencias dependerá de su capacidad de que consiga credibilidad en una amplia ciudadanía escéptica y desilusionada. Ello requerirá de discursos y actos claros y coherentes.

En este sentido, la convivencia interna en la campaña, el tratamiento serio, persuasivo de temas económicos, sociales, territoriales, europeos y de regeneración democrática serán pruebas para recibir confianza, así como llevar una discusión exigente y con altura ante potenciales aliados y adversarios.

Wednesday, May 04, 2016

ESPAÑA: ENTRE EL ORDEN Y EL CAMBIO

El empobrecimiento con el aumento de la desigualdad mezclado con corrupción política y autoritarismo gubernamental hunden el bipartidismo. Las elecciones generales de diciembre pasado anunciaron un cambio de época que los partidos tradicionales –PP y PSOE- aún no asimilan, mientras nuevos partidos no acaban de diferenciarse lo suficiente ante la opinión ciudadana. El dilema del 26 de junio (26-J) es hacia un social-liberalismo conservador o una social-democracia transformadora.

Mariano Rajoy, PP; Pedro Sánchez, PSOE; Pablo Iglesias, Podemos; Albert Rivera, Ciudadanos
    
El ocaso del bipartidismo

El Rey Felipe VI ha disuelto las Cortes españolas, después que los partidos políticos fracasaran en el intento de formar gobierno, después de más de cuatro meses de las elecciones del 20 de diciembre pasado (20-D); ¿Qué ha sucedido?

El 73,2% de los españoles que votaron el 20-D expresó contrariedad con uno de los aspectos medulares del sistema político establecido en la transición democrática: el bipartidismo, inducido por mecanismos electorales que favorecen la formación de mayorías sólidas que den estabilidad al sistema.

En las 10 elecciones generales, desde 1979 hasta 2011, las dos primeras mayorías reunieron no menos del 64% de los votos, exceptuando la de 1989, que sumaron el 59,49%. Más aún, en las últimas seis elecciones, de 1993 a 2011, el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sumaron un promedio del 77,29%.

El 20-D, el PP y el PSOE lograron reunir sólo el 50,73% de los votos con la irrupción de dos fuerzas emergentes: Podemos (2014), proveniente de los movimientos sociales surgidos durante la crisis económica y Ciudadanos (2007), formado por sectores profesionales e intelectuales que rechazaron el ideario del catalanismo en sus versiones nacionalistas e izquierdas y que en 2015 decidieron extenderse por toda España.

Crisis, corrupción y políticos

Así como el movimiento de los indignados del 15- M, en 2011, sacudió la indiferencia ante la crisis económica y social, ahora, la mitad de los ciudadanos han removido uno de los pilares de la arquitectura política de la Constitución del 78:  

Una ciudadanía harta de comprobar diariamente como banqueros, empresarios y políticos, responsables de la crisis, son los mismos que aparecen en tramas de corrupción, en la que sobresalen políticos que se aprovecharon de sus posiciones de poder, conectados con bancos y empresas fraudulentas.

La desigualdad en España, sólo superada por Chipre, es la que más se ha extendido entre los 28 países europeos. Es el resultado de la forma de gobernar una crisis que cumple ocho años. El 1% de los más ricos recibe lo mismo que el 80% más pobre y la pobreza aumenta con una desocupación (21%) que no baja del 20% desde hace cinco años y medio, a pesar de las reformas laborales  de talante neoliberal. En este tiempo, el PP, el partido de gobierno de mayoría absoluta, continua engrosando la lista de imputados – 354 reconocidos militantes- por jueces que investigan casos de corrupción.

Gran coalición o coalición de izquierdas

Los resultados del 20-D fueron de tal magnitud que el PP, primera mayoría (123 diputados), rehusó el ofrecimiento del Rey a formar gobierno, porque no tenía apoyo de otros partidos. En cambio, el PSOE (90 diputados) aceptó, tomó la iniciativa para formarla y no lo logró después de 90 días de negociaciones. Nunca había ocurrido esta situación en 39 años, en 1977, cuando fue la primera elección general, en plena transición.

La nueva situación dejó a un PP en solitario, con la posibilidad de lograr el apoyo de Ciudadanos (40 diputados) y quedar a 30 votos de la mayoría. La mayoría del PSOE encabezado por Pedro Sánchez resolvió no negociar con el PP, desoyendo voces como las de Felipe González: “Ni el PP ni el PSOE deberían impedir que el otro gobierne”, decidido partidario de intentar una gran coalición semejante a la de Alemania.

Sánchez desechó la alternativa de gobierno de “gran coalición” y también la de Podemos: gobierno de “coalición de izquierda”, encabezado por Pedro Sánchez. Éste prefirió ensayar un gobierno de “reforma y progreso” basado en un “pacto de centro” con Ciudadanos y luego buscar el voto o la abstención de Podemos, Compromís e Izquierda Unida para sacar al PP del gobierno.

Por qué no hubo gobierno

El PP con la primera mayoría está aislado políticamente, sin apoyos para ser gobierno; ha resistido en forma pasiva este periodo, esperando el fracaso del PSOE y enfrentar las nuevas elecciones (26-J) con la expectativa de validar su primera mayoría, ampliando la diferencia respecto del segundo.

El PSOE, que el pasado 20-D obtuvo el peor resultado electoral desde 1977, quedó inmovilizado por sus dificultades para pactar con la derecha: “la gran coalición”, a riesgo de  dejar el espacio de izquierdas a Podemos o para pactar con la izquierda: “gobierno de coalición progresista”, lo que podría acarrearle severas fracturas o deserciones internas. Fracasada su estrategia, espera mantener el segundo lugar, amenazado por la formación de una nueva alternativa  de izquierdas que incluiría por lo menos Podemos, Izquierda Unida, Compromís (valenciana) En Comu-Podem (catalana) y las Mareas (gallegas).

Podemos fracasó en su intento de atraer al PSOE a una alternativa de izquierdas. Erró en su estrategia agresiva, a veces arrogante, que incluso le provocó molestias internas. Tenía fundamentos en su discurso, pero sus formas dejaron entrever que prefería una nueva oportunidad para su alternativa de izquierdas e intentar superar al PSOE en votos el 26-J. Para ello se propone confirmar su alianza con Compromís, En Comu-Podem, Mareas  y la novedad: Izquierda Unida, con quien no quiso pactar el año pasado.

Ciudadanos, el cuarto actor, se movió con más libertad en el nuevo escenario que exigía apertura, diálogo y pacto. Hizo esfuerzos por constituir la gran coalición con el PSOE y el PP. Atrajo al PSOE y no le dejó margen para completar su idea de extender la alianza por la izquierda. Presionó al PP, que se resistió hasta el final a una fórmula que arriesgaba dejar fuera a Rajoy.  El PP ya había ya decidido: o Rajoy o nuevas elecciones.        

El cambio, a medio camino

Todas las voces señalan que el inédito cuadro multipartidista se mantendrá el 26-J, pero sí podrían alterarse las posiciones o las diferencias entre los cuatro partidos. El PSOE podría verse superado si prospera una nueva alternativa de izquierda. Ésta, según el resultado del 20-D, podría superar al PSOE por más de 500 mil votos con la suma de Izquierda Unida. Por otra parte, Ciudadanos, valorado por su actitud pactista de centro-derecha, espera una subida que le permita ser más decisivo en la formación de una gran coalición social-liberal-conservadora.

Los partidos tradicionales, PP y PSOE, defenderán sus posiciones de primero y segundo, respectivamente. Es probable que el PP lo consiga, pero el PSOE, desgastado por 90 días de negociaciones malogradas, podría caer a una tercera posición, abriendo nuevas incertidumbres en el vibrante cambio de época de la política española.   

Monday, January 25, 2016

LOS VERDUGOS DEL PRESIDENTE

El juicio contra los asesinos del ex Presidente Eduardo Frei Montalva es un test para: re-conocer fisonomía moral predominante en Chile; comprobar si el alto mando del ejército sigue con espacios a los que autoridades del Estado no pueden acceder y, ver si los partidos políticos, especialmente, los de la Nueva Mayoría (NM) reconsideran el camino de la desmemoria, anulando algo tan vigente como el decreto ley de amnistía de 1978.  

 Alejandro Madrid, 13 años como instructor de la causa por homicidio del ex presidente de la república, Eduardo Frei Montalva

La memoria de Eduardo Frei Montalva parece no suscitar nada, cumplidos 34 años de su asesinato. Frei fue un líder reconocido como reformista y modernizador; también controvertido en la derecha, la izquierda y en su propio partido. Justificó el golpe de estado contra la Unidad Popular de Salvador Allende y, años después, se puso al frente de la oposición a la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.

Entonces, como dice la ex senadora Carmen Frei, su hija: “fue su sentencia de muerte”, cuando tras encabezar el No a la Constitución de 1980, dedicó sus esfuerzos a preparar un movimiento para terminar con la dictadura, entre otros, con el líder sindical Tucapel Jiménez, asesinado por agentes de la dirección de inteligencia del ejército (DINE), un mes después que Frei, en febrero de 1982.

El silencio de “la inteligencia del ejército”

Después de la lectura de las 14 mil hojas, en 47 tomos, de la investigación del juez Alejandro Madrid, sobre la eliminación de Frei, su hija no duda: “fue una operación de inteligencia del ejército”, mientras el comandante en jefe, general Humberto Oviedo niega, cuantas veces le preguntan, que el ejército tenga información sobre el caso, contradiciendo declaraciones que constan entre los folios del expediente reunido por el juez durante 13 años.

Asoma de nuevo “el pacto de silencio institucional” denunciado, en julio pasado ante un tribunal, por un ex conscripto integrante de la patrulla del ejército que quemó a Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana, en 1986. La revelación conmovió a la opinión pública y la presidenta Bachelet, después de una entrevista con la sobreviviente de esos hechos, hizo un llamado a romper ese silencio, sin embargo éste continúa rigiendo en la institución militar, ante la impotencia del gobierno y la pasividad de los partidos de la Nueva Mayoría.

El alto mando del ejército es un obstáculo para completar el trabajo del juez Madrid: establecer identidades y responsabilidades penales de quienes planificaron y materializaron la eliminación del ex Presidente de la República. Por ahora, son seis los inculpados: el médico del ejército, Patricio Silva, el agente de la CNI y el DINE, Raúl Llillo y el agente de la CNI, Luis Becerra, coautores; el médico de la DINA y CNI, Pedro Valdivia, cómplice y los doctores de la Pontificia Universidad Católica, Helmar Rosenberg y Sergio González, encubridores.

“nunca más” o más, nunca

Al proceso judicial, que podría revelar situaciones muy perturbadoras, se le interpone ese  silencio disciplinado del general Oviedo, manteniendo al ejército como prisionero de su pasado. Una decisión que asfixia el pronunciamiento del nunca más  de uno de sus antecesores, el general Juan Emilio Cheyre, en noviembre de 2004.

Tal declaración, la hace paracer, once años después, un acto de exculpación en vez de una promesa de regeneración; más aún si en este largo tiempo no se han tomado medidas coherentes con la palabra  expresada: ni se ha apartado de las filas a oficiales y suboficiales implicados en secuestros, torturas, homicidios y desapariciones de cuerpos, ni se ha degradado a los generales Pinochet y Contreras, reconocidos como los máximos responsables de los crímenes de lesa humanidad, ni se ha colaborado en plenitud con los jueces a cargo de causas de derechos humanos.

La ausencia de la NM

La presidenta Bachelet y el presidente Piñera dijeron que harían todo lo posible por lograr la verdad y justicia en el caso Frei. Nunca se ha sabido qué hicieron y con qué resultados. La comisión de Defensa de la Cámara de Diputados tragó el silencio del general Oviedo luego que le formulara preguntas sobre el caso, en septiembre pasado.  La Democracia Cristiana, decidió hacerse parte de la causa por el homicidio del ex presidente hace tres meses y medio.

Los presidentes de partidos de la NM, a excepción del demócrata cristiano, no concurrieron al acto de la conmemoración de su muerte, por envenenamiento lento el 22 de enero de 1982. Una oportunidad para que los partidos que sí estuvieron con Frei Montalva en el Caupolicán de 1980 -en común- dijeran algo para que el inminente juicio acabe con el reconocimiento de quién mató a Frei y deje fluir más justicia reparadora en un país en que aún se espera saber dónde están muchos de sus hijos.

Saturday, October 10, 2015

EUROPA, SIN VALORES

La estudiosa del Estado Islámico, Loretta Napoleoni, autora de El Fénix Islamista (2014), experta en terrorismo, advierte sobre una Europa sumida en la confusión. De crisis en crisis, se vacía de valores. Sus ciudadanos no se reconocen europeos y sus estados fragmentados no muestran capacidad para incidir en el mundo internacional. La experta abrió el segundo ciclo de Diálogos sobre la identidad de Europa. Sin  demora, desconcertó con palabras sobre un auditorio, en el del Centre Cultural El Born (Barcelona), habituado a “pasar pantallas”.  

Loretta Napoleoni: "Euopa parece siempre de duelo"


La intelectual, incomoda

Loretta Napoleoni dispara apenas toma la palabra: “Angela Merkel descubre una crisis cuando está en medio de ella”, aludiendo al reclamo que hizo el día anterior: “Europa debe estar unida ante la crisis de refugiados (de la guerra en Siria)”. Desde 2011, miles de sirios huyen en forma ininterrumpida de una guerra en que participan múltiples actores patrocinados por diversos países. “Decepcionan los líderes europeos”, afirma.

Pero a continuación, la estudiosa  dejó caer algo poco reconocido. Uno de los actores de la guerra, el  Estado Islámico (EI), en tres años ha logrado extender y consolidar territorios como nadie después de la Segunda Guerra Mundial, con una  percepción aguda de la situación mundial y de la región, lo que evidencia dos de sus características: pragmatismo y modernidad, aunque ésta última eclipsada por el uso de medios brutales que lo identifican con el terrorismo.

Sin tregua, la experta -máster en terrorismo por la London School of Economics- , vuelve a sorprender, o incomodar, cuando revela la ineptitud del mundo occidental al descubrir el EI en 2014, cuando existe desde 2003, entonces Estado Islámico de Irak, ISI, dirigido por Al Zarqawi,  y sus palabras que deslumbran no acaban de sorprender: EI no es una entidad “únicamente terrorista”, sino portadora de un proyecto político: la construcción del Califato. 
 
Estado Islámico y consenso

Aunque se le parezca, por su carácter terrorista, EI es muy diferente a Al Qaeda, surgida del yihadismo antisoviético (en Afganistán), que quiso ser una vanguardia y derivó en una organización terrorista transnacional, nunca logró conquistar territorios. Bin Laden identificaba a un enemigo remoto: Estados Unidos, mientras que Al Zarkawi  (muerto en 2006) y su sucesor, Al Bagdadí, identifican como enemigo principal algo tan próximo como los chiítas.

Al Bagdadí es un convencido del principio: “si no controlas un territorio no eres nadie”, dice Napoleoni.  El dominio de territorios le ha permitido explotar recursos económicos (petróleo, agua, áreas agrícolas) y recaudar ingresos mediante el cobro de impuestos.

EI ha tenido la visión de asociarse a tribus suníes locales, a las que incorpora al califato como socios - ciudadanos de un estado moderno- y no como población conquistada para explotar. Ellos gestionan y comercian dichos recursos, y el EI le asegura protección, seguridad y una vida más digna por medio de programas sociales (sanitarios y beneficencia), evitando el peligro de suscitar hostilidades de la población local y proyectando una imagen que le ha permitido incorporar combatientes y lograr legitimidad interna en sus dominios.

Esta política -atraer e incluir  en forma productiva la población civil- tiene como perspectiva independizarse de sus patrocinadores externos. Por eso es importante el control de fronteras, que le permite recaudar ingresos  por medio del cobro de impuestos por entradas y salidas de bienes que siguen las rutas de contrabando, como también de millares de personas que emigran. EI se estima que recauda entre 300 a 400 mil dólares al mes por el movimiento de bienes y personas, cifra considerable para la región..

Terror y seducción

El  suministro de armas ha venido de países con gobiernos sunitas: Arabia Saudí, Qatar y otros estados del Golfo, pero también de los antiguos arsenales de Hussein y Gaddafi, y del armamento incautado en los triunfos bélicos en Irak y Siria.  Además, los generales del Califato proceden del Ejército y de los servicios de inteligencia de Sadam Husein, consiguiendo la formación de un ejército moderno y disciplinado, muy diferente al de las habituales organizaciones terroristas.

La especialista Napoleoni explica que la brutalidad (torturas y degüello de personas secuestradas y destrucción de patrimonio histórico) difundida por el propio EI  busca producir horror, paralizar, como lo hicieron los nazis alemanes, a diferencia de las campañas persuasivas que emprenden en busca de simpatías de la población local y para atraer a una población  musulmana dispersa por el mundo, a menudo, menospreciada y desconcertada.

Cuatro mil jóvenes residentes en Europa se han incorporado. Sin perspectivas, la mayoría de las veces, discriminados o excluidos, éstos no se sienten europeos ni tampoco del mundo de sus padres. Desorientados, buscan vía internet  expectativas, algún futuro y se encuentran con los mensajes del EI. Sus contenidos, transmitidos por las redes móviles de los jóvenes, con lenguaje adolescente, calan en la intimidad de alguien confuso y enciende entusiasmo: “Vengan a construir una nación”; “Aquí podrán ser sus padres-fundadores”; “Aquí tú eres necesario con nosotros”. En Europa los hacen sentir que no lo son.

Napoleoni puntualiza que tanto el nacionalismo como la religión juegan su papel: dar un sentido de trascendencia a esas vidas y dotarlas de unas normas, disciplina. A las mujeres las invitan a ser madres fundadoras, casarse con héroes. EI les propone cambiar el mundo, apela a sentimientos compartidos entre los jóvenes, descolocando al occidental que observa, a través de sus lentes, insólito como optan  por enrolarse en una guerra lejana, más todavía llevada adelante por organizaciones  que consideran pre-modernas.

Europa, sin ideales

La analista se pregunta por los ideales de Europa. Van despareciendo crisis tras crisis. Reconoce su pesimismo sobre la Europa actual, “parece siempre estar de duelo”, “hay  resentimiento entre sur y norte”. Advierte la falla en los estados, incapaces de federarse en forma integrada, como lo hizo Estados Unidos, y los ciudadanos no se sienten europeos, parecen quererlo, pero no lo son.

A Europa una guerra vecina se le cuela con la llegada masiva de refugiados. Napoleoni es rotunda: la guerra Siria sólo podrá resolverse con Rusia, pero la Unión Europea (UE) sanciona a Rusia por su intervención en Ucrania, con la que ahora, paradojalmente, Putin negocia. La UE se confunde con la OTAN cuando, creyendo que Estados Unidos había resuelto el problema en Irak,  decidió expandir sus fronteras –y las de la OTAN- hacia el Este.   

Ahora, poner los pies en la tierra en Siria, según la experta en terrorismo, sería buscar esforzarse por un acercamiento hacia los dirigentes tribales, que no ejecutan personas y convencerse que el Califato sería más un federación con sus taifas que un imperio, como el de hace siglos. EI es antichií, no anticristiano, por lo tanto en su mira está Teherán, no Roma.

Wednesday, September 17, 2014

CATALUÑA Y ESPAÑA, en el último tramo

Gran Bretaña y España reaccionan diferentes ante las demandas independentistas de Escocia y Cataluña. Tras el referéndum escocés, la agenda española pone en la mesa: impugnación constitucional, enjuiciamiento a autoridades catalanas e intervención de la autonomía. Mientras tanto, luego de la multitudinaria movilización social en Barcelona, se pone a prueba la cohesión de la unidad política del soberanismo catalán.



democracia y autoritarismo

Los escoceses podrían ser independientes un 18 de septiembre. Lo serían a través de un referéndum democrático vinculante. La previsión es que el resultado será por la mínima. Tan es así que los dirigentes británicos David Cameron, conservador, Ed Miliband, laborista y Nic Clegg, liberal demócrata acordaron, a 48 horas del referéndum, ofrecer más autonomía fiscal a Escocia.

Muy diferente es el aire que corre por España. El Ministro de Asuntos Exteriores, José María García Margallo, planteó la posible suspensión de la autonomía de Cataluña, un virtual “golpe legal” al gobierno, si sigue adelante con la convocatoria de una consulta soberanista, no vinculante, para el 9 de Noviembre (9N).  

Por un lado, la competencia abierta y democrática entre ingleses y escoceses y, por otro, la incompetencia democrática del gobierno español contra la voluntad de los catalanes de votar, más de un 70% de los ciudadanos, según las encuestas y las dos terceras partes de sus representantes en el Parlamento. 

“mayoría ciudadana” movilizada…

La amenaza autoritaria surge cinco días después que más de un millón de personas, por tercer año consecutivo, se manifestaran en el Día Nacional de Cataluña, el 11 de septiembre, a favor de la consulta y de la independencia de Cataluña.

En 2012 fue una multitudinaria marcha por calles de Barcelona hasta el Parlamento catalán para pedir la apertura de un proceso soberanista; en 2013 fue una cadena humana que cubrió 400 kilómetros de territorio catalán, ahora, en 2014, fue una gigantesca “performance cívica”.

Ésta consistió en la formación de una gigantesca V (“voluntad”, “votar”, “victoria”) con la participación de más de 550 mil personas inscritas previamente, que se desplegó, con los colores de la bandera catalana, en tramos previamente establecidos, a través de la Gran Vía de las Cortes Catalanas y de la Diagonal de Barcelona, una extensión de 11 kilómetros.

… frente al Estado español

Delante de esa multitud, la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Carmen Forcadell aseguró: “ganar el 9N está exclusivamente en nuestras manos” e instó al Presidente catalán Artur Mas a que ese día “ponga las urnas”.

El desafío soberanista se expresó en las palabras de la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals: “la voluntad democrática en las urnas está por encima de la opinión de un tribunal partidista”, en alusión al Tribunal Constitucional (TC), la mayoría de sus miembros nombrados por un pacto entre el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español.

Forcadell, consciente de dificultades políticas en el campo soberanista,  planteó a los representantes de los partidos soberanistas (el 64% de los parlamentarios catalanes) que “dejen de lado los intereses de partido” y “sean dignos del pueblo que los ha votado”.

Oriol Junqueras (ERC) se ofrece a entrar al Gobierno, Presidente Mas, acepta conversar

el frágil consenso político

A 72 horas de la reivindicativa y festiva manifestación en el espacio público barcelonés, el aire se enrareció en el espacio mediático. Oriol Junqueras, líder de la independentista Esquerra Republicana (socialdemócrata) planteó la “desobediencia civil” si la consulta es impugnada y Josep Antoni Duran Lleida, líder de la con-federalista Unió Democràtica (socialcristiana), respondió: la “desobediencia de la ley rompe la unidad y le pega un tiro en el pié al proceso”.

Paradojalmente, desde diciembre de 2012, ERC y UDC son aliados, junto a Convergencia Democrática de Catalunya (CDC) del Presidente Mas, al suscribir un pacto de estabilidad de gobierno aún vigente. La disputa refleja la fragilidad del consenso, como lo reconociera Mas, entre los partidos soberanistas pro consulta. Todo ello cuando no hay ley de consulta (se aprobará este viernes 19),  convocatoria a las urnas (que sería la próxima semana), ni impugnación de Madrid. 

la voluntad política y la reacción

En el debate de política general, desarrollado estos días, los cuatro grupos políticos (seis partidos) soberanistas resolvieron presentar un voto que solicita al Presidente Mas a que convoque la consulta “con todas las garantías democráticas y de participación posibles” y le demanda que consulte al pleno del Parlamento cuando las circunstancias del proceso democrático para decidir el futuro político de Cataluña lo requieran.

El Presidente español, Mariano Rajoy anunció que las medidas para actuar están resueltas. En caso de convocatoria, recurrirá al TC, que lo acogerá, suspendiendo la consulta. De seguir ésta adelante, el Fiscal General del Estado –que ya ha convocado a los fiscales en Cataluña para instruirlos- llevaría a funcionarios, incluido el Presidente Mas, ante la justicia y como último recurso se intervendría políticamente la autonomía con la instauración de un delegado del gobierno.

Monday, August 25, 2014

CORTÁZAR (Bruselas-París), cronopio latinoamericano

En la casona de Banfield, sus ojos recorrieron aterrorizados a Edgard Alan Poe y encantados a Julio Verne. Con ellos se hizo parte del mundo fantástico. Aprendió a jugar con el lenguaje junto al latido del jazz. Los cuentos comenzaron a descolgarse como monos ante el espanto de la academia. De la mano del surrealismo y el psicoanálisis llegó a los intersticios, perturbando el autoritarismo de la realidad cotidiana. La revolución cubana caló en su historia, la que no acaba, después de cien años que alumbrara en un hospital de Bruselas, mientras afuera caían los obuses del Kaiser.

El juego pertenecía a sus formas de creación de lo fantástico en su narrativa

Rayuela, quebró esquemas

A sus 50 años, Julio Cortázar fascinó a los jóvenes de los 60 con Rayuela (1963); este  26 de agosto de 2014, cumpliría 100 años y surge la pregunta si su obra maestra conserva la capacidad de seducir a la primera generación de jóvenes del siglo XXI.

En los cuatro años que le llevó escribir Rayuela, pensó que sus lectores serían los de su edad y jamás los jóvenes. 20 años después, en 1983, a un año de morir, seguía maravillado al enterarse que las nuevas ediciones en España continuaban siendo devoradas por los jóvenes.

Una de las causas puede encontrarse en los dos motivos que el autor explicitó para escribir la novela: dar a los lectores la posibilidad de elegir la forma de leerla, ofreciendo diferentes alternativas y entrar a en un largo camino de negación de la realidad cotidiana y de apertura hacia la creación de otras posibles realidedes.

anticipó la multilectura textual

El autor tocaba los deseos de ruptura y creación, que rondaban en el inconsciente colectivo de una generación, harta del autoritarismo establecido en la realidad cotidiana. Animaba a los lectores a atraverse, ser activos y elegir su propio camino creando su propia interpretación de la novela, y él mismo se comprometía a ir a fondo en su propio acto de ruptura y creación.

Cortázar intentaba establecer complicidad con el lector o situarse en un pié de igualdad, El lector podía elegir cómo leerlo, así como el autor había elegido cómo escribirlo. De este modo, compartía la novela con un lector que la leía desde su perspectiva, diferente a la del autor, generando diversas interpretaciones, lo que hoy se conoce como "multilectura de un texto". 

el otro lado de las cosas

Desde joven, Cortazar fue autoexigente, fijó sus propios niveles estéticos, de estilo y lenguaje. Sostenía: "si tienes una cosa que decir y no la dices con el exacto y preciso  lenguaje con que tiene que decirse o no lo dices o lo dices mal" y concluía: "en mi escritura se da una especie de ritmo, latido, swing, que si no está es la prueba de que no sirve, de que hay que tirarlo y volver hasta conseguirlo".

No tuvo contemplaciones con los cánones establecidos por la academia al degradar el esteticismo del lenguaje para llegar a una forma coloquial, directa y adoptar la conducta del poeta: "el que no se conforma con ese lado de las cosas, sino que busca el otro lado". Así fue como vió El Minotauro de Creta no como un ser despiadado, sino como un inocente que el sistema encierra (Los Reyes, 1948). 

Lo mismo hizo con Fantomas, cuando en vez de dirigirse contra un loco que destruiría una gran biblioteca, vio en eso una trampa, pues el genocidio cultural no era obra de un individuo aislado, sino de un sistema, "el imperialismo norteamericano", que intentaba asimilar a los latinoamericanos a su estilo de vida, la american way of life  (Fantomas, contra los vampiros multinacionales, 1976).

"la realidad en lo fantástico"

La conducta inconformista, subversiva, de "buscar el revés de las cosas" es coherente con la del hombre moderno, a la manera kantiana ("atrévete a pensar por tí mismo"), y en sintonía con el pensamiento de Freud y Jung, cuando dice que su campo está en lo irracional, donde cultiva su literarura: "yo tengo la noción de la realidad en lo fantástico".  

Este concepto vertebra su obra. Esta opción lo aparta definitivamente del "sentido común dominante",  que condidera lo fantástico como "escándalo" o lo reduce a algo "excepcional", a la "casualidad" o a la "mera coincidencia". El sistema social rechaza lo fantástico, porque lo percibe como amenaza de actuar como en la "ilegalidad", por fuera de la realidad determinada por las convenciones establecidas.

Sin embargo, para Cortázar, eso era lo importante, lo real que quedaba "fuera del encuadre". Una idea propia del autor, como lo recuerda el escritor Fernando Iwasaki: "todo lo que queda fuera del encuadre de una narración tiene una importancia literaria" Y, ¿qué es eso?

Es el inconsciente, ese mar de asociaciones, en movimiento incesante, peligroso para los refractarios a la novedad y el cambio; vitales para los que acogen un mundo abierto, siempre inacabado, como decía Nietzsche: los que viven "con la mirada en el pasado, narrando el futuro".

 de la biblioteca a la tumba

Son esos elementos (postales, dibujos de amigos, fotografías, programas de cine, pinturas, cartas, notas, etc) que el escritor, durante un año, fue fijando, de arriba a abajo, a una gran plancha de madera en su biblioteca. Una noche, cuenta, se estremeció al ver el hilo conductor que había trazado, azarosamente, y que unían todas esas figuras. Era la prueba de lo fantástico.

Piezas que reaparecen en  la exposición "Cortázar, en casa" (Casa América Catalunya) que muestran lo de "fuera del encuadre", como decía Iwasaki. Cartas con su diminuta letra, su pipa, el carnet de conducir, la máquina de escribir. la agenda telefónica, con el número del Gabo a la vista, dedicatorias a su madre, fotografías, el primer libro, dedicado a su abuela, y reliquias amorosamente conservadas por su primera mujer, la Aurora Bernárdez.

Cortázar reconoció en el surrealismo una lección metafísica, que le enseñó leer la realidad en los intersticios. Muchos la han aprendido. Cuenta Carles Álvarez, el curador de la exposición: un amigo paseaba por Montparnase. Quería fumar, pero no se atrevía a pedir un cigarro a un parisino. Recordó la tumba de Cortázar y se acercó. Vió billetes de metro, bolígrafos, unicornios, botellines de vino, lápices y (...) cinco cigarrillos. 


Tuesday, June 10, 2014

El REY, el PP-PSOE y la CALLE

Felipe VI asumirá una Corona reprobada por una mayoria en los últimos ocho años, muy diferente a la de la Transición, aprobada casi sin contestación. Esa es la diferencia que el PP y PSOE no parecen o no quieren ver. Se refugian en la Constitución, de hace 36 años, para rechazar el cambio que se extiende en la sociedad. La Constitución llena de energía el 78, casi cuatro décadas después, está agotada, como cada vez más se reconoce. Algo así como la monarquía del Rey Juan Carlos. 

Felipe VI tendrá que revalidar una monarquía en decadencia

el Rey, Rajoy, Rubalcaba

El Rey Juan Carlos abdica antes que sea tarde. Las elecciones europeas (25-M) dieron el aviso. Los ciudadanos castigaron en forma severa el bipartidismo del PP-PSOE ininterrumpido desde hace 25 años. Ambos perdieron más de 5 millones de votos (30%) en relación a las mismas elecciones de 2009. Así, el sistema político ha quedado tocado, disparando las incertidumbres. 

El apoyo ciudadano a la monarquía de Juan Carlos, respaldada por el bipartidismo, venía en descenso desde 1999, cuando tenía una valoración de 6,86 (sobre 10) hasta el 2010, cuando recibió una aprobación de 5,36. A partir de ahí comenzó su decadencia, es decir, ser francamente desautorizada por los españoles, con una reprobación de 4,89 en 2011 a un 3,72 en 2014, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del Ministerio de la Presidencia de España.

La abdicación, según la Casa Real, la decidió el Rey en enero pasado, dos meses después se la informó al presidente del PP, Mariano Rajoy y al secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Sin embargo, se reservó la fecha para hacerla pública. Finalmente, eligió comunicarla días después del 25-M y de la renuncia de Pérez Rubalcaba a continuar al frente del socialismo español, luego de considerar la pérdida de 2,5 millones de votos (-15,78%) respecto del 2009.

Para PP-PSOE decenas de miles de españoles en casi 50 ciudades no significa nada 

 los republicanos

Ante un galopante desprestigio de la Corona, la crecida inseguridad de su sostenedor político: el bipartidismo, la caída de un leal: Rubalcaba, se suma el desafío soberanista de los catalanes: la consulta del 9 de noviembre y un 2015 electoral: municipales (primavera) y generales (otoño), el Rey sorprendió con su abdicación en favor de su hijo Felipe (46 años) con formación académica y política.

No más anunciar el Rey su partida, miles de banderas republicanas flamearon en manos de miles de españoles que salieron a las calles en decenas de ciudades. Pedían referéndum: monarquía o república. Las directivas del PP-PSOE reaccionaron diciendo que eso no tocaba y correspondía despachar una ley, indicada por la Constitución, para coronar a Felipe VI y aforar a Juan Carlos una vez abdicado.

Para ambos partidos la demanda era inconstitucional y reafirmaban que la monarquía no era antitética con la democracia, recordando el rol del Rey en la transición del franquismo a la democracia. Pero eso ya hace 40 años.  La pregunta que surge es ¿por qué, a propósito de la abdicación, no abrir un debate sobre si se justifica o no la institución monárquica? 

PP-PSOE se enrroscan (...)

La respuesta del bipartidismo es no, porque no lo contempla la Constitución del 78 ("lo que no está en la Constitución no existe, dijo el Fiscal General del Estado), la misma respuesta dada a los catalanes sobre la consulta soberanista no vinculante, como si los temas: monarquía, república, democracia fuesen jurídicos y no políticos y, por lo tanto, debatibles y cambiables si hay una voluntad democrática calificada. 

Los ciudadanos, según la encuesta Metroscopia, parecen más abiertos a una consulta sobre la forma política monárquica o republicana. Un 62,% esperan ser consultados en algún momento: entre estos el 68% de los votantes del PSOE, desmarcándose de sus dirigentes, el 98% de Izquierda Unida (IU) y el 39% del PP. Mientras los jóvenes (18-34), el 74%,  son más sensibles a una consulta, mientras el 63% lo es entre la edad media (35-54) y un 52% entre los mayores, los que vivieron la transición.

El bipartidismo del PP-PSOE, a pesar del varapalo del 25-M, reproduce la actitud cerrada que hicieron gala en septiembre de 2011, cuando el PSOE y el PP acordaron reformar la constitución, en 24 horas,  para garantizar a la Comisión Europea que España pagaría los intereses a los acreedores internacionales antes que incurrir en gasto social para los ciudadanos españoles.

Los defensores del statu quo

(...) y erosionan la legitimidad  de las instituciones

Ahora, las mismas directivas PP-PSOE, actúan como "casta" término usado por Pablo Iglesias, lider de Podemos, que en tres meses de existencia consiguió que le votaran 1,2 millones de españoles. Acuerdan o rechazan iniciativas políticas como si fueran una "clase especial" con el atributo de actuar en forma separada de sus semejantes. Anteponen la Constitución como dique de contención a abrir diálogo, debate sobre lo nuevo que, por supuesto, no está en la Constitución hecha hace 36 años. 

Esta forma de hacer política - decisiones discrecionales u opacas, descalificaciones de peticiones y opiniones que incomodan a la élite - alimenta la desafección ciudadana hacia la política o extiende la percepción de que "los políticos son todos iguales", derivando en abstencionismo electoral y deslegitimación de instituciones, cada vez más cuestionadas por la gestión autoritaria del bipartidismo.

Tuesday, June 03, 2014

LA CAÍDA DE "LA CONCERTACIÓN" EUROPEA

La mayoría de los europeos de los 27 Estados no votaron. La desafección hacia la Europa gobernada por políticos tecnócratas, sumisos a los poderes financieros privados, repercute en la gran coalición -populares-socialistas-liberales- que ha eligido gobierno en 2004 y 2009: pierde 81 diputados, pero mantiene la mayoría. La extrema derecha, aunque dispersa, llega en masa al Parlamento. 

Fraser y Wieviorka: vaciamiento de poderes públicos abre espacio a nuevos actores políticos

la abstención: mayoría absoluta

La idea de Europa pierde legitimidad democrática. Entre 1989 y 1999, una media del 58,96% participó en las elecciones del Parlamento europeo, mientras que entre 2004 y 2014 lo hizo el 43,85%. Una baja del 15,11% en 25 años.

La decisión de no votar del 56,91% en los 27 países de la Unión Europea (UE) el pasado 25-M es una prueba del rechazo a las políticas de austeridad y reformas neoliberales, pero también a una elite política-tecnocrática de una  UE sumisa a los poderes financieros transnacionales.

Siete días después de las elecciones, el sociólogo francés Michel Wieviorka y la intelectual estadounidense, Nancy Fraser reflexionaron en público sobre lo que sucede Europa en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelos (CCCB).

“la crisis del poder político”

La crisis europea es parte de la que continua vigente en el mundo desarrollado. Fraser, con una mirada global, lee estas elecciones europeas como una representación  de lo que llama “la crisis del poder político”, más aún, “del capitalismo monopolista neoliberal”.

En este mundo, ha habido un “vaciado de los poderes públicos establecidos”. Éste ha disminuido la capacidad de éstos de resolver problemas económicos globales, siendo desbordados por los poderes privados y ha generado un déficit de legitimidad democrática al desconocer una  opinión pública contraria a las políticas de austeridad.

En una frase, las elites políticas y tecnocráticas europeas han demostrado más apoyo a los poderes privados de las grandes corporaciones financieras transnacionales  que a los ciudadanos.

Almunia (socialista) Ashton (laborista) Durao Barroso (popular) Reding (popular)

Europa tecnocrática, no democrática

Wieviorka, con una mirada europea apunta a la decepción que recorre el continente al observar, y vivir, la distorsión de la idea original de Europa, la del compromiso de una organización económica con fines éticos, como consecuencia de la experiencia de las dos guerras mundiales.

Europa, -según el sociólogo francés- se ha alejado de esa perspectiva ética, reemplazándola por una neoliberal que separa la economía de la vida social, aumentando la las desigualdades sociales.

Es la gestión de una Europa tecnocrática, no democrática, respaldada por los estados, la que en gran parte ha arrastrado a una ciudadanía en estas elecciones, como en Francia, plantearse la disyuntiva de no votar o votar a la extrema derecha nacionalista.

Socialistas y populares votan juntos el 70% de las veces en sesiones plenarias  (2009-2014)

Los partidos clásicos, choqueados

Los partidos políticos clásicos (conservadores, socialistas y liberales) han  sido derrotados, anticipándose el fin de un ciclo político de 30 años, al menos en algunos países.

Resultados, dice Fraser, que reflejan ese vaciado de los poderes públicos: partidos políticos en estado de schock, desconectados con la sociedad civil, sin luces para dar respuestas políticas, económicas, ecológicas, de género a una opinión pública cada vez más exigente.

En este vacío, la sociedad civil puede pasar de un movimiento social a asumir formas políticas de representación y acción (…) y añade Wieviorka, con nuevas ideas, categorías y lenguajes, distintos de los partidos clásicos, que colaboran con la sociedad, como parece ser el caso español de Podemos proveniente del  movimiento de indignados (2011).

Friday, March 28, 2014

LA CLASE MEDIA ESTÁ SIENDO DESALOJADA

La socióloga Saskia Sassen, la única mujer entre los 10 más reconocidos cientistas sociales del mundo, - en el Centro de El Born de Barcelona - revela que el modelo de globalización, aceptado por muchos gobiernos, está expulsando a las clases medias de territorios construidos por el Estado moderno. Movimientos sociales de diferentes orígenes se resisten a abandonarlos.

Saskia Sassen: unir capacidades y modalidades en los movimientos sociales

las expulsiones del sistema

El recorrido intelectual hecho por Sassen fue concluyente: la clase media, constituida en un actor histórico en el desarrollo del Estado moderno, ha comenzado a ser desalojada brutalmente de su territorio  a través de la acción tenaz de desregular, privatizar y financiarizar la economía mundial.

El resultado o cosecha de lo sembrado por el capitalismo financiero, en los 80 y 90, es la lógica de expulsión, que se evidencia en millones de familias desplazadas de sus territorios, de trabajadores desempleados de sus faenas y de pequeños empresarios y profesionales autónomos excluidos de mercados productivos y de servicios

La expulsión de estos sectores de la sociedad se vuelve trágica cuando comienzan a desaparecer socialmente: el sistema político no les reconoce ni considera, el económico no les contabiliza y el mediático los acaba por invisibilizarlos.

gobiernos colaboran en el desalojo

La dinámica del capitalismo financiero consiguen la aceptación o sometimiento de Estados y gobiernos, los que la fortalecen con normativas legisladas o decretadas para aplicar los principios económicos globales en cada país.

El Ejecutivo, como parte del Estado, es el colaborador por excelencia del proyecto de globalización, que desnacionaliza y privatiza el territorio al perder competencias o facultades. Así, el Estado se distancia de los ciudadanos, deja de cumplir su rol representativo y debilita su legitimidad democrática.  

Este proceso tiende a cubrir el máximo de territorio donde el Estado ha gozado de una soberanía indiscutida desde la revolución francesa y americana. Ahora, fluyen cada vez con más recurrencia lógicas de reclamación que se enfrentan a las del poder. Los ciudadanos muestran rechazo a que sus derechos sean minimizados y sus beneficios liquidados.

movimientos sociales resisten

El territorio como espacio de representación se libera del encaje singular con un Estado que presume como único representante de su pueblo. Algo que, según la socióloga, las constituciones de las post-dictaduras militares en América Latina, las post-comunistas en Europa y la del post-apartheid en Sudáfrica lo establecen: el Estado da menos, los ciudadanos reciben menos.

Así, surge la distancia recelosa entre el Estado y los ciudadanos. Irrumpen nuevos actores, movimientos sociales con genealogías de diversos significados, que construyen sus propios territorios de reclamación. Es lo que ha ocurrido en los últimos cinco años en Chile, Israel, Inglaterra, España, Islandia, Estados Unidos o en Brasil, entre otros.

Las distintas experiencias de estos movimientos tienen en común ganar territorio ante la imposición de políticas de austeridad, seguidas de la mercantilización de la sociedad, que recorta derechos cívicos, económicos, sociales y ambientales conseguidos bajo los estados de bienestar modernos sean de signos capitalistas o socialistas.

Movimiento por la Dignidad llegan a Madrid de diversos lugares de España 

el territorio de la democracia

La observación atenta y paciente de Saskia Sassen no ve que los conflictos en curso puedan ser superados con cambios de liderazgo, porque lo negativo y brutal que se está imponiendo viene de unas dinámicas enmarañadas en un sistema, el actual proyecto de globalización.

Plantea la socióloga, que para liberarse de ese sistema que excluye -expulsa- se necesita generar dinámicas incluyentes -de participación- para sentirse parte y compartir una comunidad compleja por su diversidad. 

Para ello, la democracia, que nunca ha venido de arriba, afirma la cientista social, es el territorio propio donde pueden concretarse las reclamaciones profundas de la base, sumando a actores con diferentes capacidades y modalidades.

Monday, March 17, 2014

LA DEMOCRACIA EUROPEA, EN JAQUE

La cientista política Susan George describe, en el Centro El Born de Barcelona, una Europa desdibujada en su identidad democrática. La Unión Europea, en manos de la clase de Davos, deambula con políticas neoliberales. En seis años de crisis, el resultado es la desafección ciudadana hacia conservadores y socialistas y  el temor de un gran auge de la ultraderecha en las elecciones del Parlamento europeo. 

Susan George afirma que Europa está siendo despojada de su identidad democrática

hacia una europa neoliberal

El alma activista de la cientista política, Susan George, de origen estadounidense (1934) y ciudadana francesa (1994), avivó a los asistentes, cuando preguntó cuántos habían votado en las elecciones europeas de 2009. Sorprendida, al ver centenares de manos alzadas, incrédula, volvió a preguntar por los que votarían en las próximas,  entre el 22 y 25 de mayo. La escena se repitió

La  consulta traslucía angustia: “Europa dice ser democrática, pero no lo es”. Abandona su seña de identidad que la distinguió como “un faro para el resto del mundo”, con un sistema con más igualdad y redistribución de social que otros; con una salud y educación universal, con universidades de excelencia y, con revoluciones reales, como la francesa.

Una muestra de falta de democracia es la forma de gobernar de la Comisión Europea (CE), representando a todos los Estados: para definir el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el 93% de sus reuniones han sido con representantes o lobistas de las grandes corporaciones y el 7% con representantes sindicales, ecologistas u otras asociaciones.

gobiernos “en los bolsillos” de la clase de Davos

La CE contempla formar en el Tratado un sistema de arbitraje privado para determinar el monto de indemnizaciones  producto de disputas comerciales entre gobiernos y compañías privadas. Contenidos que marcan la dirección anunciada por el subtítulo del Informe Lugano II (2012): “Esta vez, vamos a liquidar la democracia”,

Esta fue la conclusión de Susan George después de quedar defraudada de los gobiernos europeos: “yo creí en 2008 que los gobiernos iban hacer algo para evitar que desmoronara el empleo, que controlarían las finanzas e impondrían nuevos tributos, pero me equivoqué”.

Los gobiernos (socialistas y conservadores) desfallecieron ante la clase de Davos, “la que dicta las políticas del futuro y tiene en los bolsillos a los políticos”.  Una clase que aprovecha la crisis para instalar el neoliberalismo, de origen anglosajón, que representaron Reagan y Tratcher en los 80 con políticas del crecimiento infinito y políticas de austeridad.

un movimiento social europeo

Lo han conseguido cuando los gobiernos europeos, incluido el del socialista, Hollande, establecen que la competitividad es sinónimo de recortes sociales y particularmente del trabajo, en vez del capital, que continua retirando suculentos dividendos, con beneficios de un 10% más que hace 20 años.

La clase de Davos, como Margaret Tratcher, hace 30 años, quiere convencer que no hay alternativas. Lo ha conseguido en los gobiernos europeos, que actúan como genuinos delegados, pero en la sociedad se prepara una larga lucha para hacerse oír por los gobiernos.

La “Altercumbre” integrada por políticos, economistas y movimientos sociales europeos se prepara para librar  una batalla ante el tratado Usa-Europa, la ultraderecha europea y las políticas de austeridad de la CE.

elección de miedo en Europa

Así, se pretende darle una dimensión nueva de la política, como lo fueron en el pasado el movimiento anti esclavitud, el de las sufragistas, el de los ecologista y el de las feministas,  movimientos  muy amplios, porque los cambios en Europa ya no pueden hacerse a partir de un solo país. 

Ante esta nueva realidad, Susan George se ha unido a un nuevo partido, el  Nouvel, que alude  hacia la formación de un nuevo pacto y llama a votar en las elecciones del Parlamento Europeo que elegirá por primera vez el presidente de la CE. Los resultados serán indicativos sobre  el rumbo de la Unión Europea.

Las angustias de Susan George se acentúan cuando en Francia las alternativas parecen reducirse a la abstención o el ultraderechista Frente Nacional, luego que los partidos conservadores y el socialista, en el gobierno, confundidos en el mismo ideario neoliberal, dejan de ser creíbles ante buena parte de la ciudadanía francesa.